San Erasmo
También conocido con el nombre de Elmo, se conoce muy poco del pasado de Erasmo. Las leyendas dicen que fue obispo de Formia y de la Campania una ermita de las montañas libanesas. Como la mayoría de los mártires fue víctima de la persecución romana contra la fe cristiana. El caso de Erasmo fue toda una aventura.
La primera vez que lo capturaron le hicieron comparecer delante un juez que le escupió y lo golpeó, después le causaron laceraciones que hicieron que se le reventaran las venas. Seguidamente lo metieron en una fosa llena de serpientes y gusanos, lo rociaron con aceite hirviendo y cubrieron sus manos en azufre. A punto estaba Erasmo de morir cuando una tormenta horrible estalló y se llevó por delante a sus verdugos.
Por segunda vez fue capturado, después de escapar de su primer martirio, y metido en un baño con agua hirviendo e intentaron ahogarle metiéndole metal líquido en la boca. Pero miraculosamente apareció un ángel y lo salvó de sus verdugos. Aún así, lo volvieron a pillar y esta vez lo metieron en un barril lleno de clavos, tirándolo por una montaña.
Por tercera vez pudo huir, pero por tercera vez fue capturado. Esta vez lo pasaron por la parrilla, pero no pudo con él. Finalmente, para terminar con lo que parecía una broma infinita, enrollaron sus intestinos en un cabrestante para que acabaran partidos en dos. Erasmo por fin, murió.
Erasmo es el patrón de los marineros y su nombre, como si de una broma macabra se tratara, significa gracioso.
¡Ai Erasmo! ¿Pero qué te hicieron esta malvada gente?
Ilustración de: Puño

San Erasmo

También conocido con el nombre de Elmo, se conoce muy poco del pasado de Erasmo. Las leyendas dicen que fue obispo de Formia y de la Campania una ermita de las montañas libanesas. Como la mayoría de los mártires fue víctima de la persecución romana contra la fe cristiana. El caso de Erasmo fue toda una aventura.

La primera vez que lo capturaron le hicieron comparecer delante un juez que le escupió y lo golpeó, después le causaron laceraciones que hicieron que se le reventaran las venas. Seguidamente lo metieron en una fosa llena de serpientes y gusanos, lo rociaron con aceite hirviendo y cubrieron sus manos en azufre. A punto estaba Erasmo de morir cuando una tormenta horrible estalló y se llevó por delante a sus verdugos.

Por segunda vez fue capturado, después de escapar de su primer martirio, y metido en un baño con agua hirviendo e intentaron ahogarle metiéndole metal líquido en la boca. Pero miraculosamente apareció un ángel y lo salvó de sus verdugos. Aún así, lo volvieron a pillar y esta vez lo metieron en un barril lleno de clavos, tirándolo por una montaña.

Por tercera vez pudo huir, pero por tercera vez fue capturado. Esta vez lo pasaron por la parrilla, pero no pudo con él. Finalmente, para terminar con lo que parecía una broma infinita, enrollaron sus intestinos en un cabrestante para que acabaran partidos en dos. Erasmo por fin, murió.

Erasmo es el patrón de los marineros y su nombre, como si de una broma macabra se tratara, significa gracioso.

¡Ai Erasmo! ¿Pero qué te hicieron esta malvada gente?

Ilustración de: Puño